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viernes, 1 de diciembre de 2017

Relato de Navidad para el Blog Acompáñame. "La croqueta de Navidad".

Opinión: 
LA CROQUETA DE NAVIDAD

Concretamente este relato comenzó una mañana  de Invierno y terminó esa misma mañana de Invierno.
Todo sucedió muy rápido, más rápido de lo normal y sin premeditación ni alevosía.

La pequeña niña “Ho Chi Ming” caminaba de regreso a su casa después de hacer su clase de Zumba en el conocido gimnasio de su localidad. Era el único gimnasio, que todo hay que decirlo.

El caso es que ella caminaba y venía del gimnasio, eso no me lo podréis negar, tal vez lo soñé pero, por si no, aquí os lo cuento y es tan verídico como que hoy hace sol.

La niña escuchó como unos gemidos y miró a su alrededor.

No había nada, nada a la vista.

Y siguió caminando.
Pero no mucho, los gemidos se intensificaron.
Harta ya de mirar alrededor, la niña pensó en mirar hacia arriba, era la última opción que le quedaba, teniendo en cuenta que las otras no habían dado ningún resultado satisfactorio.

Lo que vio le alegró el día.
Por algún “raro” motivo, había un perrito subido a un árbol y se estaba resbalando. Estaba a punto de caer al vacío y la niña corrió como nunca jamás había corrido para, en el último momento, amortiguar la caída del perrito.
Ya había hecho su primera acción del día.

Ahora faltaba la segunda.
Con su mejor sonrisa caminó hacia su casa con el perrito en brazos.
Con su mejor sonrisa se lo enseñó a su madre “Chu Lin Chun”.

“Chu Lin Chun” también mostró su mejor sonrisa.
-                _Qué bueno, te traes la cena de Navidad.

La niña miró aterrorizada a su madre, la niña no se había acordado que vivía en Vietnam, ni que un plato suculento era “Perro a las tres delicias”.
No, no podía consentir eso, jamás de los jamases. No había rescatado al perrito de una muerte segura para mandarlo a la sartén.
-                  _Pero mamá, si no es un perro, es un gatitooooo. Nosotros no comemos gatos, ¿recuerdas? Nuestra religión nos lo prohíbe.
-                  _¿Qué tonterías dices niña? Eso es un perro desde que nació, tiene cara de perro, ojos de perro, rabo de perro y ladra como un perro.

El perrito, que no era tonto, solo pudo hacer una cosa, su último intento.
-                 _¿Miauuu miauuuguamiauguauaau miauuuuu?
-                 _¿Ves mamá? Es un gato, un gatoooooooooooooo.

Y empezó a patalear y forcejear.




-          Despierta Lucía. Estás teniendo una pesadilla. Eso te pasa por haberte atiborrado de CROQUETAS. Ya te dije que es Navidad y que lo suyo es comer polvorones.
La niña en lo único que pensaba en ese momento es que, desde ese mismo instante, se haría vegetariana.

-                  _¿Miauuu auauau auuuu?
-                  _Calla gato, de buena te has librado en mi sueño –le dijo a su gato, más parecido a un perro que a cualquier cosa de su especie.
-                _Mauuuu –dijo el bicho raro ese y ronroneó.

 


Pues FIN.




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