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jueves, 8 de octubre de 2015

Mi oscura presencia. Relato presentado por mí para el Reto de Halloween 2015 realizado por el blog Acompáñame.

Opinión: 
Lo siento, no volverá a suceder.




No, mi relato da menos miedo que esto.

Ah, que no os he dicho que participo en el Reto de Relatos de Halloween que organiza el blog.
ACOMPÁÑAME

Ya, pero es que si lo digo todo no sería yo.

El caso es que, ¿cómo no voy a participar si soy uno de los instigadores de esta conspiración?

Pues ya os digo que os esperamos y deseamos vuestros relatos.

Que no tienen que ser muy largos, o muy cortos, que sean como queráis, el caso es divertirnos.

Podéis enviarlos a irisamigos@hotmail.es y poner el enlace de vuestro blog donde lo hayáis puesto o si ha sido en Facebook o cualquier red social.
Todo vale amigos.

Y sin más, aquí viene la liebre.


OSCURA PRESENCIA.

Bueno, esto que os cuento es tan verídico que, como me lo crea yo, hasta tendré miedo.

De hecho, tuve y tal vez, tendré alguna vez miedo aunque se me dé bien disimularlo con esas sonrisas tan dignas que me marco cuando algo me eriza los pelos de la piel aunque los de la cabeza es imposible pero bueno, tampoco es que no sea que no tiene miedo mi cabeza, esa es la que más miedo pasó y, quién sabe si alguna vez pasará.

Durante toda mi miedosa vida he tenido como una espada de Damocles cernida sobre mi persona.
Como una presencia, algo que me seguía pero que no podía ver.

Cuando se me erizaba el vello de la nuca al pasar por algún lugar pues yo miraba rápidamente y no conseguía ver a nadie, es más, es que no había nadie más que yo.

Siempre, toda mi vida la he pasado miedosamente, sobre todo cuando era Halloween por esa maldita propaganda Yankee de que era cosa de terror y de las películas de miedo que se hacían para ese festejo.
Y mirad que yo intentaba pensar en que en mi tierra era el día de Todos los Santos y que tan solo se rendía homenaje a nuestros familiares y amigos difuntos.

Pero nada, que la vida de un miedoso es así de injusta y que, para más dolor propio, no es fácil vivir con una presencia que no ves o, por lo menos, que no le puedes poner cara ni forma.

Tal vez porque uno espera ver algo tangible cuando tiene miedo, algo a lo que aporrear o huír de ello pero es que no había opción ni solución para mis penas.
Yo no podía huír de ella y menos cuando ayer descubrí la verdad.

Siempre soñé con ser científico o detective famoso, inventar cosas, descubrir enigmas pero me fastidiaba mucho no descubrir mi misterio.

Hasta que pensé que a veces no notaba esa presencia.

Intenté analizar en qué ocasiones me sentía libre de mi pesada carga y tras muchos años de experimentos, fallidos todos, vi un patrón que en todas coincidía.

Resulta paradójico, teniendo en cuenta que los miedos y terrores, entre más oscuridad haya, más terribles son, que mi patrón dominante fuese que entre más oscuro fuese, menos notaba la extraña presencia y, si estaba totalmente oscuro, sin ninguna luz, me sentía completamente a salvo y no se me erizaba el vello porque sabía que estaba completamente solo.

Pues sí, ese fue el patrón que me llevó a deducir mi terrible carga y sé que jamás me podrá librar de ellas.
Jamás, siempre que haya algo de luz.
Ahora sé que toda mi vida he de vivir en la total oscuridad.

Y sí, os lo habéis imaginado porque os veo muy espabilados.
Pero yo lo soy más y doy fe.

La presencia que noto cuando hay cualquier clase de luz, aunque sea mínima, es mi sombra.

Por lo que deduzco que mi sombra es un enjendro del demonio que me seguirá allá donde vaya y que no me abandonará ni en vida, ni en muerte.
Incluso, si me incineran y me meten en un tetra brick de esos para ponerme encima de la televisión, tendré mi sombra.
En forma de jarrón de esos para meter cenizas o de como sea la forma.

Ese es mi pesar, mi martirio y mi penar.

Afortunados vosotros que no tenéis sombra, no os desearía jamás ese mal.
Ese sin vivir día tras día.

Y luego, es que solo una vez me moví más rápido que ella y la dejé un par de metros detrás pero luego los recuperó y se multiplicó por cuatro.

Ni en los campos de fútbol me libro de ella.

Maldita sombra...

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