ALGUNAS DE LAS IMÁGENES AQUÍ PUBLICADAS SON DE LA RED, SI ALGUIEN DESEA QUE LAS QUITE, LO HARÉ. GRACIAS

VÍDEOS INTERESANTES

domingo, 25 de mayo de 2014

Real Madrid. Rey de Europa por décima vez.

Opinión: 
Todo parecía imposible en el primer tiempo.
Tras un gol fallado por Gareth Bale ante un regalo de la defensa del Atlético de Madrid,
 vino el gol regalado por Íker Casillas en una de sus "geniales" salidas a las que tiene acostumbrado al público merengue.




Salían chispas en cada lance del juego, rechinaban las botas en el césped del campo en tan gran enfrentamiento con los dos equipos de  Madrid.

La cosa estaba en un suspiro entre ambos equipos.
El Atlético de Madrid ponía la presión, el pundonor y prueba de ello es que tuvieron durante 60 minutos bien controlados a los jugadores del Real Madrid. Tanto que nada se supo de Benzemá (como casi siempre), de Cristiano Ronaldo (desaparecido todo el primer tiempo), Bale haciendo gala en su oportunidad cantada al título que algunos le dan de "Gareth Fail" y como decimos, Benzemá, con el suyo propio de "Benzemalo".

Era todo bastante engañoso. Había mucho trabajo subterráneo y el Atlético de Madrid pronto iba a pagar su gran tensión y fuerza, desgaste físico y buen hacer anulando al contrario.

Pero no adelantemos acontecimientos.
La placenta de yegua fue una cortina de humo para meter algo de miedo al Real Madrid y que se preocuparan de que Diego Costa jugase o no. Ríos de tinta o de bits informáticos ha dado la famosa placenta de yegua durante esos días que transcurrieron desde que se supo que Costa viajaba para hacerse ese tratamiento "milagroso" con la doble extranjera de la bruja Lola o algo parecido.

La prueba de que el Atlético de Madrid estaba tocado antes del partido y solamente quemaba algún cartucho con el miedo o la casualidad de que Costa pudiera hacer algo en los primeros minutos fue que se tuvo que retirar rápidamente porque era un jugador menos en el equipo colchonero. El Cholo jugó esa carta, una baza que pudo haber salido bien si Costa en alguna de sus genialidades hubiera rentabilizado con algo esos poquillos minutos que podía jugar sin acabar de romperse. No fue así, la jugada le vino bien al Madrid porque el Atlético se descartó de un jugador fresco y jugó realmente con dos cambios y el Real con tres.

Durante unos 60 minutos el Real Madrid hizo lo que suele hacer en el 70% de los partidos, llega poco, los delanteros o no se ven o fallan lo poco que reciben o les regalan y el Atlético de Madrid jugaba con su baza de haber metido el primero y aguantar bastante bien al rival. No se veía que el Madrid diera la vuelta al resulado y sí la sombra de los últimos tres partidos de liga en los que el Real Madrid hizo poco menos que pasear el nombre por los campos rivales y no el juego que se debería de atribuir a un candidato a ganar la Liga.

Pero en los últimos 25-30 minutos de la segunda parte la cosa cambió y se olía el gol del Real Madrid. La férrea presión de la que hizo gala el Atlético de Madrid se iba derrumbando poco a poco. El gran esfuerzo físico derrochado generosamente por las huestes del Cholo Simeone empezaba a hacer aguas ante las acometidas del Real. Las oportunidades empezaron a llegar y se iba viendo la luz para el equipo merengue.
Aunque el gol no llegaba y la desesperación era máxima.
Llegó el minuto 90 y todo seguía igual. El Atlético de Madrid era campeón de la Copa de Europa por Primera vez.
Pero los partidos no terminan hasta que el árbitro no pita el final.
Se dieron 5 minutos más de descuento y Simeone protestó mucho al árbitro. ¿Presentía la hecatombe?
Minuto 93 y medio. GOL DE SERGIO RAMOS. Un señor golazo.


Lo temido había llegado, un gol en los últimos minutos, segundos del segundo tiempo, el gol del empate y las tablas de nuevo sobre el césped.

Para un espectador o forofo parcial esto fue como pensar en la suerte o en que el Real Madrid no se merecía el empate pero para un espectador normal, sin influencias partidistas, para alguien que disfrute del fútbol sin decantarse por ningún equipo o que sea justo en apreciar este deporte, sería algo que se veía venir y que el Madrid merecía tras esos últimos 25-30 minutos de gran juego y oportunidades de gol. El desgaste estaba hecho y el Atlético de Madrid lo pagó caro.


Podríamos decir que no fue justo el empate en el último aliento de la segunda parte.
Seríamos los injustos los que pensáramos eso.
La verdad es que el empate solo fue la acumulación de oportunidades de gol desde el minuto 60 hasta el 93 y medio.
Si hasta entonces el Atlético de Madrid pudo resistir al Real Madrid con su mono de faena y poco más, bien. De eso no hay ninguna duda, el Atlético de Madrid ha creado cariño entre la gente al ser el modesto que podía ser Rey de Europa y más habiendo ganado a los que había ganado para llegar a la final, entre ellos, al poderoso Barcelona, un especialista del siglo 21 en estas cosas.
Sin embargo, se necesita algo más que el mono de faena, la suerte, el fallo del contrario para las hazañas.
El Real Madrid sabe bastante de eso y de grandes remontadas.
También sabe de empatar y perder partidos en el último segundo, minuto de los partidos. De caer eliminado por el último disparo a puerta del contrario.
¿Es injusto eso? ¿Inmerecido? NO. Como ya dijimos y sabe todo el mundo, hasta que el árbitro no pita el final del partido, se puede meter gol.
En la prórroga empezó la debacle rojiblanca.

El gran desgaste hecho por los rojiblancos, el gran trabajo de contener a los merengues y el mazazo que supone encajar un gol cuando ya estás saboreando la Copa de Europa se vio patente en la prórroga del partido.


Y vino el segundo gol del Real Madrid. Gareth Bale, tras gran jugada de Di María, recoge un rebote ante un paradón de Curtois, el portero rojiblanco y cabecea a puerta vacía, aunque con dificultad a la red.

Y vino el tercer gol del Real Madrid. Marcelo, que salió de reserva, ante la pasividad de los defensas, ya alicaídos y con tirones en las piernas, llega hasta "la cocina" y se saca un izquierdazo que bate al portero del Atlético de Madrid, aunque para mí estuvo mal tirado y mal aprovechado ya que casi lo para, cuando pudo llegar hasta las mismas narices del portero y meterlo sin problemas. Se precipitó al disparar y tuvo suerte Marcelo, sin duda.

Y llegó el cuarto gol del Real Madrid. Claro penalty a Cristiano Ronaldo que él mismo ejecuta engañando al portero.



Que se ensañó la final con el Atlético de Madrid y que el resultado no era merecido, pues no. El partido dura hasta que se acaba y los jugadores tienen el deber de ganar y meter goles.
Que el cariño dice que no se mereció el Atlético de Madrid perder porque era la esperanza de los pequeños, pues no. Perdió merecidamente.
Que es el ganador moral de esta superliga de campeones, pues prácticamente sí, solo ha perdido este partido y ante el ganador, ante el Rey de Copas de Europa, el Real Madrid, su eterno rival.
El partido estuvo intenso, bonito, sin polémica, de poder a poder.
Atlético de Madrid jugando su baza de gran esfuerzo y presión. De su pelín de suerte y de saber jugar en estos últimos tiempos al Real Madrid donde le duele.
El Real Madrid sacando en este partido su gran forma física, su pegada cuando los otros equipos bajan la guardia y se doblegan ante su poderío de piernas.
Ganó el que llegó mejor al final del partido.
El fútbol es así, puedes estar 93 minutos resistiendo e incluso, jugando de tú a tú al rival y casi superarlo en algún momento pero...


El cariño de la mayoría de la gente y el apoyo hacia el equipo colchonero se veía y ve ahora, tras el encuentro.
¿Estuvo por encima de sus posibilidades?
NO. La prueba está en haber sido el ganador de la liga de España y ganando el título bastante bien al Barcelona en el último partido, ya con el Real Madrid rendido ante su empuje.
También la prueba es haber pasado a la final de la Copa de Campeones invicto.
Definitivamente esta vez el Atlético de Madrid ha estado en su justa posibilidad de jugar esta Final pero se ha encontrado a la parte que no le gusta del Real Madrid, la de el pundonor, lucha y fe en que hasta que no pite el árbitro el final del partido, hay partido.

Felicidades al Real Madrid y felicidades al Atlético de Madrid. Neptuno no llora ante la felicidad de Cibeles, van de la mano.






Enhorabuena a ambos equipos, enhorabuena al buen fútbol.

Enhorabuena al Real Madrid por su décima Copa de Europa.

Publicar un comentario