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jueves, 19 de diciembre de 2013

19 diciembre del 2013

Opinión: 
Don Danilo de la Mancha y su escudero Aniceto están en peligro, así los dejamos en el anterior relato y así siguen, intentando parar o girar la máquina para no caer en el barranco.

-Por tus dioses, Aniceto, para o gira esto de una vez.
-Eso intento mi señor, creo que era moviendo una de estas palanquitas...

El aparato empezó a ir más deprisa.

-Por tu madre, Aniceto, mueve las palancas buenas...
-Eso intento mi señor pero es que esta es la primera vez que veo un animal de estos.
-¿Pero no dijiste que lo habías visto anteriormente?
-Sí, en la televisión pero hablaban en otro idioma. Yo solo veía ese canal porque salía una presentadora pelirroja que me gustaba mucho.
-Maldito promiscuo, pecador, para o gira esto de una vez, mira que si nos caemos y muero encima tuyo, iremos los dos al infierno, tú por pecador y yo por ir contigo.

Aniceto se peleó con las palancas y tras acelerones y casi paradas, al final dio con una que hizo que girase el aparato hacia la izquierda, hacia una suave cuesta abajo, pegaron unos pocos botes debido a la irregularidad del terreno pero nada preocupante, siguieron vivos y hacia algún destino.

-Ufff, nos libramos por poco, mi señor.
-Gracias a mí, te dije qué palanca tenías que tocar.
-Ah vale, lo que usted diga, mi señor.
-Oye, qué verde está todo esto y me estoy dando cuenta que estamos dejando como una marca por donde pasamos, este cacharro debe ser como el caballo de Atila.
-¿Quién era ese?
-No sé, me suena.
-Ah, ni idea.

A lo lejos, dos personas se rascaban la cabeza al ver a la pareja.

-Madre del amor bendito, ¿qué hacen esos dos locos subidos en el corta césped?
-No lo sé Juanito pero están dejando el campo de golf como en sus viejos tiempos.
-¿Los detenemos?
-Bah, ¿para qué? Si bastante castigo tienen ya. Además, así este finde podremos venir aquí a echar unos hoyos.
-Me parece bien, dejémoslos en paz.

Dicho esto, la pareja de la Guardia Civil, siguió su camino y dejaron en paz a Don Danilo de la Mancha y a Aniceto, su escudero.
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