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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Adivina el lugar y solución a la semana pasada. La Alhambra de Granada

Opinión: 
Hoy toca lo que habéis acertado casi todos.
La Alhambra de Granada.




Os pondré algunos datos sobre ella.

Al-Ahmar, fundador de la Dinastía nazarí, se instala en 1238 en la Antigua Alcazaba del Albaicín, llamándole la atención las ruinas de la colina de la Alhambra. Decide así iniciar su reconstrucción e instalar en ella la sede de la corte, comenzando la edificación de la Alhambra que hoy conocemos.

La Alhambra fue palacio, ciudadela y fortaleza, residencia de los sultanes nazaríes y de los altos funcionarios, servidores de la corte y de soldados de élite; alcanza su esplendor en la segunda mitad del siglo XIV, coincidiendo con los sultanatos de Yusuf I (1333-1354) y el segundo reinado de Muhammad V (1362-1391).

Granada, capital del reino nazarí, va recibiendo paulatinamente poblaciones musulmanas a causa del avance de la conquista cristiana. La ciudad va creciendo, modificándose, creando nuevos barrios y ampliando las cercas y murallas prácticamente hasta su conquista al final del siglo XV.

Su recinto amurallado ocupa 104.697 metros cuadrados, a los que se suman otros tantos del Generalife. Las primeras referencias a al-Qal’a alHamra («La Fortaleza Roja») son del siglo IX, pero es a partir de 1238 cuando los sultanes nazaríes comienzan a construir allí sus edificaciones, en principio defensivas.
Los principales palacios y estancias fueron construidos en diversos momentos entre comienzos del siglo XIV y la segunda mitad de esa centuria.
Sus muros están recorridos por miles de versos inscritos en ellos: solo en el Palacio de Comares hay documentadas más de 3.000 inscripciones en árabe.

Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1870.

Hay muchas leyendas sobre la Alhambra de Granada, os pongo una de ellas.

La Leyenda del soldado encantado.


Cuenta la leyenda que Don Vicente era un estudiante de Salamanca, a quien le gustaba viajar durante el verano por los pueblos, tocando su guitarra y ganando dinero con sus canciones. Una vez llegó a Granada la víspera de San Juan. Se encontró con un soldado perfectamente armado que montaba guardia, y que pasaba desapercibido para todo el mundo. Don Vicente le preguntó quién era. El soldado le contestó que le habían cogido prisionero en un ataque contra los moros 300 años antes. Le habían lanzado un hechizo que le obligaba a vigilar el tesoro de los moros y evitar que cayese en manos cristianas.

Sólo era liberado temporalmente una vez cada 100 años, en la víspera de San Juan, cuando el hechizo permitía que cualquier persona lo viera y pudiera liberarlo. El desesperado soldado prometió a don Vicente la mitad del tesoro a cambio de su ayuda. Su misión consistía en encontrar un sacerdote en ayuno para librarlo del hechizo y una doncella pura para abrir el cofre del tesoro. Don Vicente salió a buscar ayuda y encontró una chica casta y un cura de apetito insaciable. El cura haría lo posible para ignorar su apetito.

Una vez que don Vicente, el cura y la chica llegaron al pie de la torre, la cripta apareció. Una vez dentro, el hechizo parecía roto. Entonces Don Vicente comenzó a llenar sus bolsillos con oro. El cura glotón comió algo de fruta. En un visto y no visto, Don Vicente, la doncella y el cura se encontraron fuera de la torre. La Noche de San Juan había terminado y el hechizo no se había deshecho… El sacerdote había comido demasiado pronto.

Según cuenta la leyenda, todavía el soldado permanece prisionero en la torre, donde se le puede ver vigilando el Tesoro de la Alhambra…

Y bueno, la que todos sabéis, la típica del rey moro que no supo defender como hombre lo que luego lloraría como mujer.

Tras arrebatar los Reyes Católicos el último reducto de la dominación musulmana a Boabdil (Mohamed Abu Abdalahyah); el rey moro y su séquito fueron desterrados de Granada. Se les cedió un pequeño territorio en las áridas Alpujarras, donde aguantarían aún unos años. Camino a su destierro, Boabdil no se atrevía a girar la mirada hacia Granada, y sólo cuando estuvo lejos, sobre la colina conocida por El Suspiro del Moro se detuvo y observando por última vez su palacio... suspiró, y rompió a llorar. Su propia madre le dijo: "Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre".

Fuente de las leyendas:

http://granadapedia.wikanda.es/wiki/Leyendas_de_la_Alhambra

Y sobre la leyenda del suspiro del moro, una linda canción.

LLorando por Granada, los originales que la cantaban eran Los Puntos pero os la voy a poner con un poco de más fuerza, la fuerza de El Barrio.




Terminamos el mes y os pongo la imagen que tenéis que adivinar para la siguiente semana.

Ojo, que puede ser algo engañosa.

parece lo que no es

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