ALGUNAS DE LAS IMÁGENES AQUÍ PUBLICADAS SON DE LA RED, SI ALGUIEN DESEA QUE LAS QUITE, LO HARÉ. GRACIAS

VÍDEOS INTERESANTES

martes, 4 de junio de 2013

Historia de. El gas de la risa. Usos médicos.

Opinión: 

Hay diferentes explicaciones sobre el uso del gas de la risa como anestesia.



Hay una que cuenta que, hace mucho, se usaba este gas para pasárselo bien al provocar precisamente eso, risa.
Era un gas para ricos y señoritos y un día, un dentista descubrió que, aparte de dar risa, provocaba efectos anestésicos.


También se usaba como divertimentos en ferias y en una de estas, estaba el buen Horace Wells en Hartford, presente.
Desde entonces, sus pacientes se reían mientras les hurgaba en la boca.


Este gas (óxido nitroso) tenía la peculiaridad de crear un estado de felicidad absoluta a todo aquel que decidía inhalarlo.

Lo que en las fiestas de la Inglaterra pre-victoriana no sabían es que era porque sus neuronas se ponían "off" tanto en cuanto el gas entraba en ellas.

Lo curioso de este gas, usado en la actualidad como gas anastésico con gran eficacia, fué el descubrimiento de sus cualidades médicas.

Otra teoría sería esta, igualmente plausible y creíble.

Fué en una fiesta, corría el año 1844, cuando un rico y borracho inglés cayó rendido al suelo bajo el efecto de este gas, se levantó y continuó riendo, sin percatarse de lo que se alojaba en su trasero, un gran cristal, pero siguió sin sentir dolor.

No confundáis el gas de la risa con el Helio, el que cambia la voz a voz de pitufo, la semana que viene os hablaré de él.

El gas de la risa (N2O) es un gas incoloro con un olor dulce y ligeramente tóxico. Provoca alucinaciones, un estado eufórico y en algunos casos puede provocar pérdida de parte de la memoria humana.

Aún hoy se utiliza este gas mezclado con el 30 % de oxígeno como narcótico, mejorando su eficacia con otras sustancias.




Publicar un comentario