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sábado, 2 de febrero de 2013

Relato. Reto de San Valentín para Acompáñame. MIEDO

Opinión: 



Este relato es para el reto del blog Acompáñame por San Valentín.
Comentaros que puede participar quien quiera.
Enviad comentario a http://podemos-juntos.blogspot.com diciendo que habéis posteado el relato o si no tenéis blog, podéis enviar correo a irisamigos@hotmail.es , con el relato dentro.

El reto está hasta el día 28 de febrero.
Animáos.


Miedo.

Así sucedía, había mucho miedo.
Tal como canta Pablo Alborán en su tema del mismo título.

"Empiezo a notar que te tengo, empiezo a asustarme de nuevo"



Igual, igual le sucedía a Fidel.

Fidel había conocido a una chica a través de unos amigos y la verdad, no había sido un buen comienzo o más bien, tal vez no debiera haber sucedido.

Laura quería a otro de los amigos de Fidel y no paraba de comentárselo siempre que hablablan, lo que era mucho ya que Fidel se sentía muy cómodo en compañía de Laura y Laura con la de él.
Cada uno por diferente manera, claro está.
Fidel porque empezaba a sentir algo por Laura, algo que hacía mucho tiempo que no sentía por una chica.
Y no era solamente deseo. Laura era muy atractiva físicamente pero él casi ni se fijó en eso, a él le agradaba su compañía y su forma de ver las cosas.

Por su parte, Laura se sentía bien con la compañía de Fidel porque había descubierto en él que no era todo lo bobo que parecía, ni tan superficial, ni tan pasota. Se había convertido en su confidente, en su amigo inseparable. Ella, que siempre había tenido amigas, se veía rara contando confidencias a un chico pero a la vez, se sentía muy bien porque podía escuchar cosas desde el punto de vista del género masculino.

Fidel no paraba de martirizarse a sí mismo, escuchaba atentamente lo que le contaba Laura pero cuando le hablaba de lo que sentía por el otro chico se le caía el mundo encima, aunque intentaba ser imparcial en sus contestaciones, él si algo era, era una persona justa.

Y así comienza este corto relato, un relato que, si no es por la casualidad, no hubiera sucedido, el azar quiso que se conocieran Laura y Miguel y claro, solo el azar podría separarlos ya, el azar y que Francisco, el chico que le gustaba a Laura, dejase a su nueva novia.
Tampoco sería mucho azar eso, las novias le duraban a Francisco lo que a un niño un Donuts.
Eso comentaba Laura a Fidel en ese momento.

-Mira cómo mira esa a Francisco, la tiene loquita, quién pudiera ser ella-decía Laura.
-Debe ser muy enrollado Francisco, con las chicas, claro está, a los chicos les suele caer mal, demasiado creído.
-No hagas caso a los demás, es pura envidia. Seguro que a ti te cae bien, tú no eres como ellos.
-Bueno, yo también tengo ojos en la cara y sé lo que veo-dijo Fidel-a mí no me gustaría gustar a todos, tan solo a una persona. A alguien que me gustase también a mí-no se atrevió a mirarla a la cara.
-Vaya, vaya. No te creía tan romántico, Fidel. Mira que hoy es San Valentín y tal vez Cupido te haya lanzado una flecha. Me tienes preocupada-se rió Laura.
-Tal vez sea la edad-dijo él.
-Si solo tienes 28 años. Vive la vida.
-Ah. ¿Eso me dices tú? ¿La que no dudaría en lanzarse a los brazos de Francisco si así se lo pidiera?-dijo Fidel, lamentándose en su interior haber dicho esto.

Laura lo miró, despacio, sin decir nada.

-Oye, creí eras amigo mío. No uses en mi contra mis pensamientos. Por favor. Una cosa es que lo diga y otra cosa es que lo haga.
-Pues aclárate chiquilla, tal vez haya otros chicos que estén locos por ti y tú mientras, soñando con el amor y la fidelidad de Francisco.
-Te equivocas Fidel. Nadie suspira por mí y yo, con mis sueños, puedo imaginar lo que en la realidad nunca sucederá. Así de cruel es la vida, amigo. Por cierto, me tienes que decir quién es esa  persona.
-¿Esa persona?-preguntó Fidel, descolocado ahora.
-Sí, la que te te está haciendo ser tan ñoño, sobre todo hoy. Estás de un raro...-dijo ella.
-Nada, tranquila, se me pasará. Tuve mala noche, simplemente fue eso.
-Pues no sé desde cuando tener malas noches implique parecer estar colado por alguien.
-Venga, déjate de bromas. Mira, parece que la nueva amiguita de Francisco está discutiendo con él.

Y así era, la chica hablaba airadamente con Francisco y de repente, le dio un sonoro bofetón y se marchó, tirando un anillo al suelo.

-Otra más para la lista...-dijo Fidel.

Laura no decía nada, miraba a Francisco. Parecía hasta contento, qué atractivo es.... pensó.

Sin mediar palabra, se acercó a un kiosko y compró una flor de plástico de esas que venden los chinos y se aproximó al chico.

Este la vio acercarse y se cruzó de brazos, esperándola.

Ella lució su mejor sonrisa y le tendió la flor.

-¿Y esto?-dijo Francisco.
-Esto es un capullo, como tú. Eres un imbécil colecciona chicas que no tiene la más mínima sensibilidad-dijo ella seriamente.

Francisco la miró.

-Hoy es San Valentín. ¿A qué hora te recojo?-dijo sin más.

Laura se quedó perpleja, qué cinismo, qué pasotismo, qué.......atractivo estaba sonriéndola.

-¿A las nueve te viene bien?-contestó automáticamente.
-Vale, a las 9 y media estoy en tu puerta-dijo Francisco.
-De acuerdo. Ni un minuto más tarde ¿ok?-dijo ella.

Francisco la miró desdeñosamente pero solamente contestó.

-Claro, claro muñeca.-Y se montó en su coche, alejándose del lugar sin mirar atrás.

Laura se acercó a Fidel, que no se había movido del sitio.

-Mira, por fin he conseguido a Francisco. Las otras no saben tratar a un hombre como ese.
-Espero que tú sí lo hagas-dijo Fidel tristemente-de corazón te lo deseo.

Fidel moría por dentro y Laura notó algo.

-¿Qué te pasa? Pareces triste, alegra esa cara hombre, soy tu amiga y estoy feliz, deberías alegrarte aunque sea por eso. Deja atrás tus pesares y sonríe conmigo. Vamos, te invito a un refresco en el Melodyes antes de comer.
-No sé, Laura. Apoyarte en esto no lo veo de buen amigo, sé lo que les ha pasado a todas las chicas que estuvieron con Francisco. ¿Qué te hace pensar en que contigo sea diferente?

Laura lo miró.

-Te creí mejor amigo, Fidel pero veo que eres tan envidioso como los demás. Deberías entender que yo no soy como las otras, que yo puedo llegar al corazón de Francisco y más hoy, que es un día mágico. Creo que la persona que te tiene comido el coco te está cambiando.

Fidel la miró con pesar.

-En verdad, esa chica me tiene comido el coco y sí, estoy envidioso, celoso, enfadado. Pero no me aflige eso, me alegro de estar así-dijo él.

Laura lo volvió a mirar, había una pizca de interés en su mirada.

-¿Y eso? ¿Te sientes orgulloso de tu forma de actuar?
-Sí, porque me indigno al ver lo tonta y ciega que es. Que no se ve más que el ombligo y no se da cuenta de lo que pasa a su alrededor.
-Eso es lo que les pasa a los egoístas, no ven más allá de sus narices. Deberías olvidarte de esa chica.
-Sí, creo que haré eso y haré algo más-la abrazó.
-¿Y esto?, ¿a qué ha venido este abrazo?-dijo, no enfadada, asombrada más bien.
-Es mi despedida, será mejor no nos volvamos a ver o al menos, dejar de hablar.-dijo él y se alejó del lugar, dejándola sola, pensativa.

Laura no era tonta en el fondo y, cuando se le pasó el asombro, llamó a una de sus amigas.

-Oye Clara, ¿me das el número de teléfono de Francisco? Gracias.

Fidel decidió que San Valentín sería el día más negro del año ya siempre, desde ahora mismo mientras se hinchaba de comer palomitas y de ver su película preferida. "Este muerto está muy vivo".
Por lo menos, alguna sonrisa le provocaría.

Sonaron unos golpes en la puerta.

-Bah. Algún pesado. Que se vaya-dijo.

Al poco sonó su móvil. "Número desconocido", ponía.

-Bah. Publicidad-tiró el móvil encima de la mesa.

Nuevos golpes en la puerta, ahora más fuertes, más insistentes.

-Fidel, sé que estás ahí, he oído tu móvil sonar. Abre, por favor.

-¿Laura?-pensó en alto Fidel, y corrió a la puerta.

Pero no abrió, no, ¿para qué?

-Creí que habíamos hablado por última vez esta mañana-dijo él.
-Abre, anda. No te hagas el loco-soltó Laura.

Fidel abrió, aún a su pesar. No podía frenarse.

-¿Qué haces que no estás cenando con tu amor?-preguntó de repente Fidel, casi con crueldad.

Laura lo miró.

-¿Sabes? Lo llamé hace un rato y le dije que me lo había pensado mejor, que anulaba la cita. Él me dijo que era la primera vez que una chica le dejaba tirado y se enfadó, mucho, mucho.-dijo riendo-tenías razón, gente como él no merecen mucho la pena, si vieras, dejó de ser fino y elegante, sobre todo con las palabras que me dedicó al final, antes de colgarle el teléfono.
-Suele pasar pero vamos, que tal vez si te hubiera conocido bien, le hubieras cambiado la forma de ser, de actuar.
-No seas bobo, yo ya dejé de serlo y sé que eso no sería así, yo hubiera sido otra muesca en su revólver, otro nombre borrado de su agenda.
-Ah, mira. Ahora me pareces más lista.
-Soy muy lista. A veces, otras soy demasiado tonta. Tanto, como para no darme cuenta de algunas cosas. ¿Sabes? Creía que eras Gay.
-Ah, bueno, me han creído cosas peores...-dijo Fidel.
-Déjate de historias. ¿Conque te tenía coladito una chica que es tan tonta que no ve más allá de sus narices? ¿Alguien de la que te tenías que alejar?
-Bueno, se dicen cosas estúpidas a veces..
-Yo no creo que lo dijeses estúpidamente, sino con el corazón y resulta que...-dijo ella.
-¿Qué resulta?-dijo Fidel, mirándola ahora sí, a los ojos.
-Resulta que la única chica tonta que no ve más allá de sus narices y de la que se alejó su mejor amigo cuando le decías eso, ERA YO.
-Ah. ¿Y?-dijo él, acercándose.
-Y bueno, yo me había negado acercarme a ti en otro sentido porque creí no te gustaban las chicas y menos yo. Por eso intentaba ser frívola e intentar convencerme en que me gustaba Francisco. Incluso sospeché que a ti también te gustaba pero estabas celoso de mí e intentabas alejarme de él, veladamente pero yo lo notaba.
-¿Qué quieres decir con acercarte a mí en otro sentido?-dijo Fidel, tan cerca de Laura que no se podría poner un papel de fumar entre los labios de los dos.
-Mira que eres bobo Fidel-dijo Laura, no pudiéndose aguantar más y dándole un gran y largo beso en los labios.

Así, abrazados, besándose, estuvieron mucho tiempo y ni se dieron cuenta de que un pequeño ser, un angelito alado, revoloteaba sobre ellos.
Su carita lo decía todo.
















¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FELIZ SAN VALENTÍN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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