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domingo, 18 de noviembre de 2012

Relatos. Los Reinos de Overlastar 2.Muchos lobos y pocos druidas 7.

Opinión: 


El malvado Kalaprius quiere imponer su dominio en el mundo acompañado por todos los seres malvados que existen y que él mismo pervierte con su poder oscuro. Un mundo en el que tanto los demonios y los habitantes perversos no pueden tener cabida, para evitar eso, las demás razas que quieren la paz, deben unirse para la guerra.
Un frenético choque entre el bien y el mal con personajes de lo más variopinto.


(EldanYdalmaden Libro Segundo)



Los Reinos de Overlastar 2. Muchos lobos y pocos druidas 7.


Las primeras tropas llegaban ya vociferando y con ganas de sangre tierna. De pronto el suelo se abrió a sus pies y cayeron sobre unas picas muy bien distribuidas. 

Los chillidos daban escalofríos pero era tanta la acumulación de seres que, aún a pesar de que estaba el agujero, no podían refrenarse y seguían cayendo dentro y los de atrás empujaban a los de delante y caían. El agujero no era demasiado profundo y los caídos servían a otros como pasarela, ya lo atravesaban sin ni siquiera reparar en sus caídos, eso sí, como se dieron cuenta de que donde no había pastizal, había agujeros, los más avezados empezaron a pasar por donde el pasto. 

Estaba húmedo, se mojaban las patas, pies y olía a algo, no era agua.

-¿Pasto con aceite?—pensó un goblin algo más avispado—en esta zona llueve aceite en vez de agua. Qué raro es este sitio.

Se escuchó un zumbar de cosas en el aire y una de ellas le dio de lleno en la cara al goblin espabilado. 

Descanse en paz. Cayeron muchas bolas de fuego sobre los pastizales impregnados de aceite por los enanos y estos ardieron rápidamente y con ellos, todo lo que había sido untado con ese líquido tan inflamable. Miles de monstruos quedaron envueltos en llamas. 

El gran ejército casi no notó la merma aunque siguieron lloviendo millares de flechas y bolas de fuego sobre ellos. Phameas decidió que era hora de dejar de jugar o correría el riesgo de que los monstruos se desbandasen y le dijo al jefe de los drakorcs que actuase.
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