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lunes, 5 de noviembre de 2012

Relatos. Los Reinos de Overlastar 2. Druidas 16.

Opinión: 

El malvado Kalaprius quiere imponer su dominio en el mundo acompañado por todos los seres malvados que existen y que él mismo pervierte con su poder oscuro. Un mundo en el que tanto los demonios y los habitantes perversos no pueden tener cabida, para evitar eso, las demás razas que quieren la paz, deben unirse para la guerra.
Un frenético choque entre el bien y el mal con personajes de lo más variopinto.


(EldanYdalmaden Libro Segundo)



Los Reinos de Overlastar 2. Druidas 16.


-Quieta fiera. No acabé. Como te decía siento algo especial hacia Leviarel pero no en el sentido que tú crees, ella podría ser mi madre o mi abuela. Yo sé que ella siente lo mismo por mí. Hay algo en su manera de ser, en su aspecto que me recuerda mucho a mi madre. Tanto que si cerrase los ojos y ella me estuviera hablando, creería que lo es. Siento por ella un gran amor y respeto. Pero a lo que iba—precipitó los acontecimientos—por ti siento otra clase de amor, un amor que me corroe por dentro al no poder disfrutarlo junto a ti, sin saber si es correspondido. Por eso no podía esperar más para decírtelo, corren malos tiempos y cualquier día de estos podría ser el último de nuestras vidas.

-Vaya, creí que un gran Alto Elfo, posiblemente el Rey, no se dignaría a mirar a una simple elfa. Supongo que eso ya se lo habrás ido diciendo a todas las elfas y humanas con las que te has ido cruzando por el camino incluso hasta a alguna enana barbuda—ahora Dinarel se estaba enfadando y eso lo estaba disfrutando Lisandra.

-Solamente te lo he dicho a ti pero si no quieres nada de mí, aquí se termina esta conversación y todo queda aclarado por mi parte. Te dejaré en paz. ¿Es eso lo que quieres?

-Querer, ¿Qué es el querer?. Por querer quisiera todo y ahora que estamos con esto. Te estoy queriendo mucho, elfo rubio. Mucho mucho—y se lanzó a los brazos de él sollozando—creí que te había perdido ante cómo tratabas a Leviarel. Creí morirme y por eso me fui alejando, para no estorbarte.
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