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sábado, 6 de octubre de 2012

Relatos. Los Reinos de Overlastar 2. Oristhor 13.

Opinión: 

El malvado Kalaprius quiere imponer su dominio en el mundo acompañado por todos los seres malvados que existen y que él mismo pervierte con su poder oscuro. Un mundo en el que tanto los demonios y los habitantes perversos no pueden tener cabida, para evitar eso, las demás razas que quieren la paz, deben unirse para la guerra.
Un frenético choque entre el bien y el mal con personajes de lo más variopinto.


(EldanYdalmaden Libro Segundo)






Los Reinos de Overlastar 2. Oristhor 13.


-Humanos portarse bien con los suyos. Si vosotros ayudar, ellos dar de comer liebre.

-¿Dónde hay más de esas cosas?—señaló uno a las ampollas.

-Venir—indicó el drakorc fan de las liebres.

Bajaron hacia la carreta que se había apostado en la entrada secreta que habían usado antes y de ella salió un elfo con un delantal blanco puesto.

-Amigos venir a ayudarnos, cocinero. Dar más de esto, ellos seguirme.

El cocinero sabía que Leviarel confiaba en el papel de ese bicho en todo esto y no perdió el tiempo en preguntas. Entró dentro de la carreta y sacó dos bolsitas llenas de ampollas.

-Tomad y ya sabéis, al yelmo. Esperad, tomad antes un aperitivo--y sacó una perola con un par de liebres guisadas. Los drakorcs no habían probado nunca algo tan rico. Ayudarían a los humanos, decidido.

Volvieron a entrar en el castillo y se convirtieron en la aviación. Se notó su presencia y la victoria estaba cantada.

Uno de los drakorcs estaba asombrado por los efectos de esa cosa y se paró a mirarla de cerca, apretó demasiado y le estalló en las manos, salpicándole la cara y los ojos. Cayó en medio de unos cuantos guerreros tumbados, muertos. Pero claro, sus armaduras tenían muchos pinchos. Ese fue el fin del drakorc curioso.

Fredic veía la batalla ya ganada y como no tenía enemigos cerca, recordó algo.

-La Reina no da señales de vida. Voy a ver qué ha sucedido con Sorofas.

-Voy contigo—dijo Linkas—y se encaminaron al palacio.
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