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jueves, 30 de agosto de 2012

Relatos. Los Reinos de Overlastar 2. Emboscada sorpresa 2.

Opinión: 

El malvado Kalaprius quiere imponer su dominio en el mundo acompañado por todos los seres malvados que existen y que él mismo pervierte con su poder oscuro. Un mundo en el que tanto los demonios y los habitantes perversos no pueden tener cabida, para evitar eso, las demás razas que quieren la paz, deben unirse para la guerra.
Un frenético choque entre el bien y el mal con personajes de lo más variopinto.


(EldanYdalmaden Libro Segundo)

Los Reinos de Overlastar 2. Emboscada sorpresa 2.


Ankhara tuvo algo más de suerte, estudió los movimientos y la armadura y vio que según el movimiento, quedaba algún pequeño resquicio en la zona del sobaco. 

Algo era algo, lanzó una estocada a esa zona y el soldado aulló, pero no humanamente, era un chillido más bien animal. Al pinchar con la espada, esta se quedó enganchada entre el sobaco y el hierro de la armadura, así que la chica quedó desarmada. 

Recurrió a otra cosa como último recurso. Lanzó una de las ampollas aromáticas al yelmo del blindado y nada más chocar contra él, el soldado empezó a estornudar, a moverse espasmódicamente y a olvidarse de la contienda. Curioso efecto, ese era el mismo que había causado a los orcos y goblins. 

Aún le quedaban otras 5 ampollas pero no había metido aún la mano en su mochila cuando una espada la rozó en el hombro y el gran dolor posterior la paralizó. Ya se veía muerta.

Dinarel también había hallado ese punto flaco en las armaduras y con Xcelion casi no hacía falta ni eso. La potente espada encantada parecía tener vida propia y encontraba huecos a través del hierro. Pero eran muchos enemigos y ellos ya estaban heridos y bastante cansados de esquivar las espadas y armaduras erizadas de pinchos. 

Otro par de elfos de la escolta estaban malheridos. Linkas envió un hechizo de hielo hacia los soldados enemigos pero algo de la aleación de ese metal hacía que no cuajase y se licuaba. 


Lisandra probó con fuego y más o menos igual resultado, al primero que lo lanzó seguramente lo derritió por dentro del calor pero tuvo que consumir mucha de su energía y ya los demás hechizos estaban tan debilitados que casi no hacían efecto. 



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