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viernes, 25 de mayo de 2012

Relatos cortos. Una Princesa. 2

Opinión: 
No, el caballero no se cayó pero él mismo pensó en que acabaría, como suele pasar, terminaría en el suelo y dándose con una piedra en la cabeza, que seguramente sería su muerte.

Demasiado fácil esa muerte.



Pero, qué va, sería una manera muy fácil de morir y ese no era su destino, de momento, no era forma de morir para un antiguo caballero. Los dioses le tenían reservado algo peor por la de muertes caídas bajo su espada, sí, seguro que sí, algo mucho peor.

La primera flecha se clavó en su yelmo y el caballero, sin esperársela, salió volando, cayendo al suelo, sacando su espada mientras caía, en un solo movimiento, automáticamente, como siempre, en eso daba igual, eran muchos años de experiencia acumulada.


Nuevas flechas volaron hacia donde él había estado hacía unas milésimas de segundo, el caballero se puso a rodar por el suelo hasta un pequeño hueco en la senda arenosa. Miró a su alrededor y descubrió varias figuras oscuras acercándose, todas con arcos.

-Maldita sea, a ver cuándo aprendo a usar el arco. Siempre me pasa igual, me van a matar sin acercarse- El guerrero pensaba que el uso del arco era algo cobarde, la verdad, a él le gustaba el cuerpo a cuerpo.

-Son cinco nada más, a ver si tienen al menos mala puntería y puedo asustarlos un poco-siguió pensando.


La puntería no era mala, una flecha se le clavó en el pecho, aunque con la coraza que llevaba, no profundizó mucho y el guerrero pudo arrancarla con un "Ahh" y sin perder el movimiento, lanzarla a uno de los arqueros que estaban más cerca, clavándosela en la frente.

Los otros atacantes, al darse cuenta, no siguieron avanzando y se dispusieron a montar un pequeño asedio.

-Pues vamos apañados, con la sed y el hambre que tengo, no me dejan otra opción-dijo mientras se incorporaba-Me rindo.

Cuatro flechas siguieron a la anterior y se le clavaron en el cuerpo sin piedad.

El caballero cayó.
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