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miércoles, 18 de abril de 2012

Relatos Cortos. Los Reinos de Overlastar 1. Alux 3.

Opinión: 
El malvado Kalaprius quiere imponer su dominio en el mundo acompañado por todos los seres malvados que existen y que él mismo pervierte con su poder oscuro. Un mundo en el que tanto los demonios y los habitantes perversos no pueden tener cabida, para evitar eso, las demás razas que quieren la paz, deben unirse para la guerra.
Un frenético choque entre el bien y el mal con personajes de lo más variopinto.




(EldanYdalmaden Libro Primero)




Los Reinos de Overlastar 1. Alux 3.


Kalaprius volvió a atacar, ahora con más energía y con hechizos variados. Nada, todo era absorbido por esos extraños elfos e incluso ya hartos, se los devolvían a él mismo.

Por fin comprendió.

-Altos Elfos—murmuró—por fin os encuentro malditos.

-Te rectifico demonio, tú no nos encontraste. Fuimos avisados por la poseedora del anillo que regalé a su padre para que se usase en casos como este. Soy Cremenon, Rey de los Altos Elfos. Me alegro de no haberme equivocado al elegirlo como portador—dijo mirando a Blanca—ahora te devolveremos a tu verdadera dimensión, engendro.


El Rey sacó a Xcelion y apuntó a Kalaprius, este percibió el enorme poder encerrado en esa espada bendecida por el bien y supo que había perdido pero decidió que antes de irse daría una buena lección a los que le habían dejado en evidencia y frustrado sus planes. Antes que el rayo de Xcelion le diese de lleno y lo enviase al pozo de donde lo invocaron lanzó una potente maldición compuesta de una serie de desastres de daños devastadores. 

El Bosque Nostilimo empezó a arder por los 4 costados, el Lago sin Fin aumentó su caudal de repente y anegó las praderas donde habitaban los elfos, las montañas de los enanos sufrieron desprendimientos que cerraron las numerosas galerías. Kalaprius desapareció a su inframundo y los que quedaban con fuerzas siguieron peleando hasta que los monstruos al no tener líder ni coraje para pelear más, tiraron sus armas o huyeron despavoridos sembrando las tierras de multitud de alimañas sin rumbo fijo.
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