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viernes, 27 de abril de 2012

Juegos de niños perdidos. El juego de la tala.

Opinión: 



Uno de los juegos de mi época, es decir, del siglo pasado era el Juego de la Tala.
Era un juego de riesgo, claro que sí, como todos los que jugábamos en esos tiempos.
Ahora, que los juguetes tienen su control de calidad, que todo intenta estar regulado para que el niño no se dañe, para que no corra peligro, me queda más evidente que antes era todo mejor, hubiese peligro o no.

El Juego de la Tala era bastante peligroso a veces, la verdad, sobre todo para las bombillas del barrio, cristales, ojos.... ¿Y qué?
Nos divertíamos y si se hacía daño a algo o alguien, era sanamente, era un juego de niños.

El Juego de la Tala era algo parecido al Béisbol o al Cricket ese o como se llame pero mejor, porque es nuestro.

Pero se ha perdido, como muchos otros juegos. ¿Por qué? Pues ni idea, los niños ya  juegan en los colegios solamente y no en las calles y descampados.

Aunque este juego también lo practicaban los mayores pero ahora esos mayores están más pendientes de a qué chica van a beneficiarse este fin de semana y de qué comprar para el botellón, que para andar jugando a algo.

No sé, aprovecharé para poner mi queja de costumbre, ahora los jóvenes, mucho gimnasio, mucha historia pero salen de él y se hinchan a drogas. Cierto que muchos dicen, yo hago gimnasia, no quiero alcohol pero no hacen ascos a un buen porro o un sorbito de coca o a drogarse con substancias para aumentar volumen y resistencia en el gimnasio.

Sigo con el juego de la tala.

Así se jugaba más o menos, cogí esto de una página porque tampoco me acuerdo muy bien y es una pena.





Es un juego para dos jugadores. Los demás hacen cola para entrar .No es
aconsejable mas de seis jugadores por equipo. Es necesario elegir un lugar espacioso
para jugar, como por ejemplo en las eras, o encima del túnel de la calle Bajera . A
veces delimitábamos el campo, de forma que quedaba excluida una zona por la
existencia de zarzas, precipicios , etc.,que llamábamos MOCHO.
Se necesitan para jugar los elementos siguientes:
El TALA, estornija, pita, o toña.- Es un palo de entre 15 y 20 centímetros de
largo, con dos puntas. De forma que al dejarlo tumbado en el suelo, exista  holgura entre
las afiladas puntas de los extremos y el suelo.
La VARA.-Es un palo largo, de entre 50 y 60 centímetros, similar a un palo de
escoba, pero más corto.
Tanto la tala como la vara, las fabricábamos con madera de carrasca o encina,
porque es muy fuerte y no se pudre. Hoy en  día, estos árboles están protegidos en
algunos lugares.
El CORRO.- Es un círculo de dos metros de diámetro aproximadamente.
Las normas del juego son las siguientes:
El objetivo es no dejar que la tala  caiga dentro del corro, durante el mayor
tiempo posible .Repeliendo con la vara todos  los intentos de los  otros jugadores por
colar la tala  dentro del corro  En ningún caso debe tocar la tala el suelo de dentro del
corro.


Antes de comenzar el juego se echaba a pies, para sortear que jugador defiende
y cual se coloca en el corro. También se pactaba el número de varas necesarias para que
un equipo gane el juego.
El jugador principal se coloca dentro del corro con la tala en una mano, y la vara
en la otra mano.
El jugador que tiene la tala antes de comenzar el juego dice: “TALA”. Y hasta
que su contrincante, que está fuera del corro, no dice:  “DALA”, el primero no está
autorizado para comenzar el juego.
El jugador de la tala comienza el juego lanzando la tala al aire con una mano,
para seguidamente golpearla  con la vara  que sostiene en la otra mano, tratando de
enviarla lo mas lejos posible. Siempre teniendo en cuenta, que la tala no caiga en la zona excluida del mocho. Porque de ser así, el jugador que golpeó la tala quedaría
eliminado
Al  mismo tiempo el jugador que está fuera del corro, su contrincante, dice con
celeridad: “ME PIDO FRENTIS”, en previsión de que la tala aterrice en un lugar que
no esté frente al corro. Con ello, no pierde la oportunidad de lanzar la tala al corro desde
una posición enfrente del mismo. De lo contrario perdería esa oportunidad.
Frentis es una palabra que se utilizaba en Bubierca para indicar el frontis, la
fachada, o estar enfrente .También, se utiliza en el idioma  catalán.
Si no golpea la tala  con la vara, acumula una “VANA CON EL PIE” para el
contrario. Acumulando el contrario, tantas vanas con el pie como fallos tenga el jugador
que golpea la tala .Solo se  le permite un máximo de tres fallos consecutivos, y el
jugador que los tiene pierde su turno.
La tala se puede capturar de dos formas. La primera en el aire, sin haber
tocado el suelo, o tras algún bote que pueda haber dado en este. Puede interponerse el
cuerpo en la trayectoria de la tala, de forma que quede sujeta y pueda cogerse con la
mano sin que caiga al suelo. La segunda en el suelo, porque caiga allí directamente, o
tras impactar con algún jugador. Si la tala ha cesado en su movimiento no puede ser
cogida .Si está rodando, puede situarse la mano en su trayectoria, de forma que, sin
moverla, una de las puntas de la tala ruede por encima de la mano, permitiendo cogerla
y elevarla en el aire con el único movimiento de cerrar la mano y levantarla del suelo.
La captura de la tala implica la eliminación del jugador que la ha lanzado. Una
vez la tala ha cesado el movimiento y está quieta en el suelo, ya no puede ser capturada,
y se procede al lanzamiento de la misma al corro.
 El contrincante lo realiza de forma que uno de los pies del lanzador estará
situado donde está la tala, y el otro en cualquier lugar. Si este jugador antes pidió
frentis, tiene derecho a situarse a la misma distancia de la tala, pero frente al corro. Para
ello dará varios pasos en horizontal hasta situarse enfrente.
Antes de proceder al lanzamiento de la tala al corro.  El contrincante se
acerca donde ha caído la tala, y pide o no las vanas con el pie que tenga acumuladas. Si
tiene derecho a vana con el pie, el contrincante debe tomar con la mano la tala y
colocarla en el empeine de su pie, y lanzarla lo mas cerca posible del borde del corro.
Tras ejecutarlas  el contrincante debe tomar con la mano la tala y lanzarla
sobre el corro, tratando de que toque el suelo. La tala debe caer y quedar dentro del
corro.
El jugador de dentro del corro debe estar atento para que no le cuelen la tala
dentro del corro. De ocurrir esto, quedaría eliminado.  Si el jugador con la vara
consigue golpear la tala y sacarla fuera del corro, sigue jugando.
El jugador con la vara sale del corro, se acerca a la tala y estando en el suelo la
golpea en uno de sus extremos para elevarla, e intenta golpearla en el aire para alejarla
otra vez lo mas posible. Si no la golpea, se acumula vana con el pie para el contrario. El
contrincante acumulara tantas vanas con el pie como fallos del que golpea la tala. Con
máximo de tres consecutivas, en el que el jugador pierde el turno automáticamente.
También, si al golpear la tala con la vara  golpea en el suelo y no en el aire, comete
“ZARRAPASTRON”.El zarrapastrón al igual que la vana con  el pie sirve para
aproximarse al corro, por penalizaciones del lanzador. Y se tira hacia el corro la
penalización, después de las vanas con el pie, lanzando la tala por debajo de la pierna. Así el contrincante quedaría eliminado, al no haber conseguido colar la tala
dentro del corro y entraría otro jugador como contrincante.
Una vez realizados los tres intentos de golpear la tala en el suelo, y antes de que
el contrincante tire las vanas y el zarrapastrón. El jugador que la ha golpeado estima el
número de varas existentes entre el borde del corro y el centro de la tala en el lugar
donde ha quedado. Las unidades se expresan en varas, que es la longitud de la vara
colocada en el suelo.
 Para que no exista duda de la medida de cada vara, ni del número de varas
medidas. Se procede de forma que en el borde de cada vara medida, se hace una marca
en el suelo en perpendicular a la vara.
El jugador expresa dicha cantidad en  voz alta, y los jugadores del equipo
contrario aceptan o no la medida. Si es aceptada, pasa directamente al marcador del
equipo que está lanzando la tala. Si no es aceptada. pasa a medirse con la vara. Si la
medición es cierta, se contabiliza la cantidad que se estimó. Si la petición es
excesiva, quedaría eliminado el jugador que realizó la estimación.
Medir las varas estimadas es costoso, por lo que solo se mide si existe duda
razonable, o cuando quién estima pretende arañar unas varas al equipo contrario.
También se puede jugar a un número de intentos por jugador.
Los miembros del equipo que lanzan la tala, realizan el lanzamiento por turno,
aunque no es necesario que el orden sea siempre el mismo en las diferentes entradas que
puedan efectuar hasta que finalice el juego. El turno de cada jugador finaliza cuando es
eliminado. El turno del equipo  finaliza cuando todos sus jugadores han finalizado su
turno individual.
Los equipos se alternan, un equipo lanza y el otro recibe e intenta coger la tala,
cambiando después las funciones hasta la finalización del juego.
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